Hoy hemos conocido a Ramón Gómez de la Serna, inventor de las greguerías a lo que él mismo definía como "métafora con humor".
Cada una hemos elegido una greguería de este mismo autor, hemos seleccionado un objeto o imagen que represente el tema del texto, y después hemos originado un caligrama con la frase y el objeto haciendo de ésta una obra de arte. Por último, hemos expuesto todos los trabajos en el pasillo.
Una greguería se define como un texto breve similar a un aforismo, que generalmente constan de una oración expresada en una sola línea y que expresan de forma original pensamientos filosóficos, humorísticos, líricos o de cualquier otra índole.
Un caligrama es un conjunto de palabras cuyo propósito es formar una figura acerca de lo que trata el texto de tal manera que se crea una imagen/poesía visual. La imagen creada por las palabras expresa visualmente lo que el texto dice.
Estefanía García-Gil
Celia González-Sepúlveda
Alejandra Pérez
Silvia Capa
Reflexión didáctica:
El valor didáctico que encontramos en esta actividad es que se fomenta la expresión artística a través del uso de la literatura y la plástica. Los alumnos pueden crear sus propios textos literarios para el caligrama trabajando así la expresión literaria y la escritura creativa, o pueden utilizar greguerías como hemos hecho nosotras. Con el uso de las greguerías, en los cursos más altos de Primaria, se puede abordar el descubrimiento de las diferentes interpretaciones de la realidad (metáforas, símil, lenguaje subjetivo…). Estos textos, además, pueden ser el inicio de una experiencia ESRI (fase de experiencia) o pueden ser la propuesta de actividad de reflexión de este mismo modelo metodológico. Así mismo, se puede trabajar desde ellos valores, inteligencia emocional, cuestiones de género…
Para el diseño del caligrama, los alumnos deben hacer uso de su imaginación y creatividad, y al plasmarlo en el papel, trabajan la organización del espacio. Por último, al realizar una escritura repetida del texto, la actividad da pie a trabajar también la ortografía (tildes, puntuación, uso de mayúsculas…) y la caligrafía de una forma más amena, ya que los alumnos al estar motivados por completar el caligrama no lo reciben como una simple copia repetitiva.
Silvia Capa, Estefanía García-Gil, Alejandra Pérez y Celia González-Sepúlveda.



