Con la realización de esta actividad hemos tenido la experiencia de crear un cuento a partir de unas ilustraciones dadas. Las imágenes que hemos utilizado son de Beatriz Martín Vidal. Estas imágenes son muy sugerentes por lo que nos han servido para encontrar el tema del cuento. Aunque todos los cuentos tienen unos elementos comunes, como por ejemplo la presencia de un tulipán rojo, cada una hemos creado una historia diferente:
Dalia
Es un breve cuento dedicado para niños entre 5 y 8 años. El libro trata sobre una niña que extraña a su padre, el cual siempre le traía una flor roja. En el transcurso de la narración se puede observar el paso del tiempo con el cambio de color de las hojas y la eterna espera de la niña por la vuelta de su padre. ¿Finalmente volvió su padre? ¿Le pudo traer una flor?
Estefanía García-Gil Torres
Laila
Este cuento está destinado a niños de 3º de Primaria, aunque fácilmente se podría trabajar con cursos superiores, ya que un cuento dependiendo de cómo se trabaje o qué preguntas se hagan se puede trabajar prácticamente en todas las edades. Laila trata el tema de ser conscientes de cuáles son nuestros puntos más débiles pero también aprender a valorar que tenemos muchas cosas buenas que debemos compartir con los demás.
Alejandra Pérez Villalba
Este cuento está destinado a niños a partir de 6º de Educación Primaria. Creo que, aunque sea de lectura fácil, el contenido es profundo y delicado y está a la orden del día en los institutos así que se podría trabajar perfectamente en 1º y 2º de la ESO.
El objetivo que me gustaría conseguir con él es introducir el bullying en el aula y cómo afecta en la vida de la víctima.
El objetivo que me gustaría conseguir con él es introducir el bullying en el aula y cómo afecta en la vida de la víctima.
La idea sería leer el cuento en alto mientras aparecen las imágenes en la pantalla digital (ya que ayudan a entender algunas partes del cuento) y al final, preguntarles si hay alguna parte del cuento que no hayan entendido. Probablemente muchos de ellos no entiendan qué pasa a partir de la página 8 y por eso quiero hacer algunas aclaraciones y qué aspectos del bullying trabajaría a raíz de algunos acontecimientos:
- Página 8: ¿Cómo había podido llegar a este punto? ¿Qué había hecho para que todos me tratasen tan mal? Ya no podía más, tenía que hacer algo. Abrí los ojos. Me encontraba tendida en el suelo y con un dolor muy fuerte en la cabeza. Las manos me temblaban y solo escuchaba los latidos de mi corazón. ¿Cuánto tiempo había pasado? El significado que le he querido dar a esto es que Dalia intenta suicidarse porque no puede más y al cabo de un rato inconsciente se despierta y no sabe qué ha pasado ni dónde está.
- Página 9: De repente la vi. Supongo que una niña de 13 años debería tenerle miedo, pero era tan bonita...Intercambiamos unas miradas, me sonrió, jugueteamos, me tendió la mano y yo se la di. Pero antes de entrelazar nuestros dedos y de empezar a caminar juntas, vino a mi memoria una imagen de mi lugar favorito: el campo de flores, al que llevaba varias semanas sin ir. Entonces lo tuve claro y....¿A quién vio Dalia? Dalia vio a la muerte y estaba decidida a irse, pero en el momento que recordó su lugar favorito, supo que todavía no había llegado el momento de terminar con su vida.
- Página 10: ¡GRITÉ! Grité muy fuerte. Tenía la garganta seca y me dolía mucho, pero era lo único que podía hacer. Dalia se atreve a afrontar y a reconocer el problema de que es acosada y decide pedir ayuda desde el suelo, después de haber intentado suicidarse. Porque si ella no hubiera dado este paso, gritar, sus padres no se hubieran enterado y la muerte se la habría llevado.
- Página 10: Lo siguiente que recuerdo es despertarme en el hospital un poco aturdida. Me pellizqué en el brazo, no sabía si era real o no. Entonces alguien me cogió de las manos; era mi madre. Sus ojos eran una mezcla de alegría y tristeza. Nunca me olvidaré de ellos. La madre o el padre de Dalia escuchan sus gritos, se dan cuenta de lo que ha pasado y deciden llevarla al hospital. Allí, Dalia se siente confundida y no sabe si su solicitud de ayuda ha llegado tarde o no, es decir, no sabe si está viva o muerta y por eso se pellizca. He querido hacer relevancia a lo que transmitieron los ojos de la madre, para hacer referencia a que el acoso no solo afecta a la víctima, sino que a todo su entorno, sobre todo a su familia, que tiene que lidiar con las autolesiones, suicidios, malos comportamientos, cambios de humor, etc de su hijo por culpa de los acosadores.
El final del cuento significa que después del acoso se puede volver a vivir, que la vida continúa aunque cueste otra vez a la normalidad, pero pidiendo ayuda, acudiendo a especialistas y con muchas ganas, rehaces tu vida
Cuando ya todo el mundo sepa el significado de todo el cuento y de todas las expresiones, pasaríamos a hacer un pequeño espacio de reflexión en el que dejaría a los niños un tiempo para pensar y asimilar el cuento. Después, haría un debate proponiendo estas preguntas: ¿Alguien se ha sentido como Dalia alguna vez? ¿Alguien se ha burlado de algún compañero alguna vez? ¿Cómo creéis que se ha sentido esa persona? ¿Cómo te has sentido tú? ¿Cómo podríamos haber ayudado a Dalia? ¿Debería de haber hecho algo Dalia? ¿El qué? ¿Alguien quiere pedirle perdón a alguna persona en alto? Voy a dejar un buzón en el armario de clase y si alguien quiere escribir algo para toda la clase o para alguien lo puede hacer, aunque sea de manera anónima...además de todos los temas que surgieran en la sesión.
Silvia Capa Gómez
Este cuento está destinado a niños de 2º de Primaria. El tema principal es la superación de dificultades, aunque también aparecen otros temas como la confianza en uno mismo, la ayuda a los amigos, los olores, la imaginación, la decepción... Las ilustraciones mantienen una relación de clarificación con el texto, por lo que son ideales para los primeros cursos de primaria.
Celia González-Sepúlveda Iglesias
Reflexiones didácticas
- Poner en práctica la diégesis. Al realizar el cuento partiendo de unas imágenes que nos resultaban difíciles de llevar a un aula, hemos tenido que recurrir a analizar cómo es la estructura básica de una narración (diégesis) para poder ir rellenándola con nuestras propias ideas. Este es el proceso que sigue un niño cuando crea un cuento, sobre todo si no tiene mucha práctica en ello. Por eso, a través de esta actividad nos hemos podido poner en la piel de un alumno cuando se enfrenta al reto de escribir un cuento y hemos descubierto las dificultades que pueden aparecer. Como maestras debemos guiarles en este proceso dándoles unas pautas sobre los componentes de una narración (inicio, nudo, desenlace, personajes, protagonista, lugar, temporalización)
- Adapatación del lenguaje utilizado. Hemos tenido que valorar la edad a la que estuviera dedicado el cuento para adaptar el lenguaje: oraciones más breves o más complejas, vocabulario, extensión del cuento...
- Temática. Hemos descubierto que temáticas son más adecuadas e interesantes en cada curso y hemos dirigido nuestro cuento en consecuencia.
- Aspectos lingüísticos. Hemos investigado sobre algunos aspectos lingüísticos como por ejemplo el tipo de guion que se utiliza en los diálogos, la relación entre el texto y la ilustración, vocabulario variado...
- Aspectos técnicos. Hemos mejorado nuestras estrategias tecnológicas en la maquetación y realización del cuento a través de las TICS.
- Aspectos artísticos. Hemos desarrollado la competencia artística al utilizar el lenguaje plástico como otro medio de expresión añadido en los cuentos. Por ejemplo al incluir diferentes texturas, imágenes, olores... También hemos profundizado en la expresión de nuestras emociones mediante el lenguaje.
- Utilidad. Hemos descubierto que los cuentos en el aula sirven para disfrutar, para trabajar diferentes temas (ciencia, valores, lenguaje, matemáticas, etc.), para compartir con otros, para iniciar un aprendizaje, para crear una experiencia conjunta entorno al cuento (ESRI).
- Crear un cuento. Cuando los alumnos crean un cuento estimulan su imaginación y creatividad a la vez que expresan implícitamente sus emociones. También trabajan todo lo referente a la expresión escrita (ortografía, sintaxis, coherencia, cohesión, estructuración temporal...).
Silvia Capa, Estefanía García-Gil, Celia González-Sepúlveda y Alejandra Pérez.












